¿Cómo recuperarnos de un mal momento?

¿Qué significa un mal momento? Un mal momento es una situación determinada que te disgusta, te sienta mal o desagrada. Generalmente, esas situaciones que te disgustan o sientan mal, proviene de otra persona; por ejemplo: discutiste con alguien, una persona te trato mal, un cliente no pago a tiempo, etc. Habitualmente nos cuesta lidiar con ello y nos pasamos todo el día pensando en esa situación, que nos puede llevar a generar un escenario de varias situaciones malas, creando un “MAL DÍA”. Según la ley de la atracción, al tener tu mente tan enfocada en aquello que te ha disgustado, hace que atraigas más situaciones que no te gusten.

De manera que, es necesario aprender a recuperarnos rápido de esos momentos, porque si no aprendemos a gestionar nuestras emociones y recuperar nuestra buena actitud, se notara en todo aquello que realicemos e incluso podría afectar nuestros emprendimientos.

¿Por qué? Porque tal vez no atiendas al próximo cliente de la mejor manera, inclusive al no saber gestionar esos malos momentos, podrías generar un mal ambiente entre tu equipo de trabajo.

Al trabajar por más de 7 años en atención al cliente, he tenido que manejar muchas situaciones molestas; sin embargo, aunque no iba en contra del cliente, esos malos momentos me perseguían durante el día. Lo común, era buscar una via para desahogar la rabia; contándole a otra persona todo el momento y decir aquello que no podía decir, no obstante, al tiempo observe que esa misma descarga era como si la estuviese pagando con la otra persona, que solo estaba escuchándome, e incluso estaba dando una percepción violenta de mí, que no me gustaba.

Esto me llevo a querer generar un cambio, y aunque aún sigo en un proceso personal, he aprendido a recuperarme rápido de malos momentos; en consecuencia, me encantaría poderlos compartir con ustedes.

  • Descargar la irá: cuando son momentos muy intensos aún necesito sacarla de mí, pero en vez de buscar alguien a quien contarle y descargarme, he creado la dinámica de escribir todo aquello que siento y me molesta, haciendo que, con cada palabra escrita a mano, comience a generar un proceso de calma y libertad.
  • Aceptar: es importante aceptar la emoción que estás viviendo; para luego aceptar que no debes tomártelo personal, porque todo lo que las personas hacen y dicen es una proyección de su propia realidad, no tiene nada que ver contigo, sino con ellos mismo.
  • Respira profundo: hacer respiraciones profundas, es la mejor manera para regular el estrés y la ansiedad que puedes sentir en ese momento. Por su parte, la respiración profunda tiene la capacidad de regular el sistema nervioso parasimpático para estimular un estado de relajación.

Al aportar a nuestro cuerpo oxígeno de forma más pausada, constante y regular, nuestros músculos dejan también de estar tensados. Haciendo que todo nuestro cuerpo y nuestra mente entre en un estado de calma muy adecuado.

  • Recupera tu actitud: Escucha algo que te motive y alegre; podría ser una música, un podcast o escuchar un monologo de comedia; la risa es la mejor vía para aumentar tu actitud y estado de ánimo, debido a que la risa genera hormonas de felicidad y con ello podremos cambiar por completo todo nuestro escenario del día.

Recuerda: «Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo… Cualquiera puede empezar de nuevo y hacer un nuevo final»

Espero que puedan ayudarte alguna de estas recomendaciones, que he utilizado últimamente y han podido ayudarme.

Si tienes alguna más, me encantaría poderlas leer debajo.

Muchas gracias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad