NO DEJES DE SOÑAR

Cuando nos convertimos en adultos lo primero que solemos hacer en muchos casos, es renunciar a todo aquello que soñábamos cuando eramos jóvenes, cuando desarrollábamos las cosas pensando en función a lo que nos apasionaba en ese momento y no en función al dinero; de manera que con el tiempo las responsabilidades, las situaciones nos va llevando a otro camino. Te entiendo, pues la verdad a todos nos sucede. ¿Quien puede juzgarnos por ello?.

Sin embargo, esas mismas situaciones muchas veces nos hacen sentir infelices, algunos caen en vicios, otros en dependencias afectivas y otros se deprimen.

Nos olvidamos de agradecer, nos volvemos miserables de no haber logrado nada en la vida, pero lo cierto es que nunca suele ser tarde para volver a soñar, para conectarnos con nuestra verdadera pasión; nadie tiene por que impedírtelo, sencillamente nosotros somos ese limite; con nuestras excusas, temores, pesimismo, solo nosotros determinamos hasta donde podemos llegar.

Cuando era adolescente me gustaba ayudar a otros y deseaba estudiar psicología, me gustaba la fotografía y la creación de vídeos, jamas llegue a pensar que podría dedicarme algo como eso, porque tenia que buscar como vivir. Me enseñaron que tenia que estudiar, obtener un titulo y ser exitoso en ello. Por otra parte me rechazaron dos veces en la universidad de psicología; de allí comencé a perder el rumbo que debía seguir, en consecuencia decidí estudiar derecho, lo elegí en base a una carrera que me permitiese ser autónoma y no una empleada por mucho tiempo, aunque honestamente lo hice, pero no logré visualizarme ejerciendo este labor.

Al llegar a España solo podía pensar en como sobrevivir, luego me puse a buscar como poder mejorar de forma profesional, pero con pocos ingresos solo me pude permitir hacer cursos, certificados, pero ninguno estaba orientado a algo que me entusiasmara hacer por mucho tiempo. Si nos tomamos un minuto a observar pasamos más el tiempo trabajando que en otra cosa en nuestra vida, en ese caso debemos trabajar hasta los 60 años o más para podernos retirar, y que peor dedicarte a algo que no te emociona. Realmente yo estaba resignada que mi vida fuera así.

Encontré una forma de emprender, pero no solo encontré como había otra forma de generar ingresos, si no que conecte con esos gustos de mi adolescencia, todo aquello lo que realmente disfrutaba, los vídeos, las fotos, ayudar a otros y tener algo propio.

La constante búsqueda, la constante insatisfacción, me hizo tomar una decisión y comenzar a soñar, a trabajar en función de construir para ser del 5% que trabaja en sus sueños y no del 80% de las personas que no le gusta lo que está haciendo ahora.

Nunca es tarde para comenzar a soñar, no dejes que tu biografía opaque tus potenciales, ni que los demás destinen que debes hacer hasta el final de tus días. Creo que todos guardamos dentro de nosotros un potencial que nos hace diferentes al resto, en lo que podemos destacar y triunfar, porque cuando la pasión, la voluntad, determinación, confianza propia y el descubrimiento de tu potencial se juntan, el éxito está garantizado.

No será fácil pero jamas imposible, solo comienza andar que seguro a lo que logres encontrarte no vas a querer volver al punto de partida, y si en algún momento te vuelves a perder, pues ya sabes el camino que debes emprender.

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